Senador Craig Estes
El Senado del Estado de Texas - Distrito 30

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14 de agosto, 2003
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Novedades del Capitolio
Salvemos nuestras bases y empleos
por el Senador Craig Estes

En 1988, el Congreso de Estados Unidos creó el proceso de Realineamiento y Cierre de Bases (BRAC) en el Departamento de Defensa, para tratar la altamente sensitiva tarea de elegir qué bases militares cerrar o reducir. En la década previa, varios estados, incluyendo Texas, sufrieron la eliminación o reducción de operaciones en sus instalaciones militares. La dolorosa realidad es que el cierre de bases resulta en pérdida de empleos y menos inversiones, y puede tener efectos devastadores en las comunidades que dependen del gasto militar para sobrevivir.

La próxima tanda de BRAC será en el 2005, cuando el Departamento de Defensa revise bases y operaciones para ver si corresponden a evaluaciones de amenazas proyectadas o apoyarían necesidades de las fuerzas armadas de Estados Unidos en los próximos 20 años. En respuesta a la nueva visión que tiene el Pentágono de una estructura militar más pequeña pero más efectiva, el Departamento de Defensa proyecta que la próxima tanda de BRAC podría resultar en el cierre de hasta el 25 por ciento de las actuales bases militares que no sean afines a la nueva planificación militar.

Texas es especialmente vulnerable a BRAC debido a nuestro alto número de instalaciones militares y su significativa contribución a nuestra economía estatal y local. Texas tiene 18 bases importantes que emplean a más de 200.000 personas y contribuyen estimadamente 44 billones de dólares al año a la economía de nuestro estado. Aquí en nuestra parte de Texas dependemos mucho de la Base de la Fuerza Aérea Sheppard en Wichita Falls y la Base de la Fuerza Aérea Dyess en Abilene, ambas grandes empleadores. Juntas, estas dos bases tienen un efecto económico combinado de casi un billón de dólares.

BRAC está diseñado para ser un proceso apolítico, por el que todas las bases y operaciones militares son revisadas de la misma manera y sin prejuicios. Aún con un tejano en la Casa Blanca, Texas no será inmune a la próxima tanda de cierre de bases. Amigos en altos lugares solo nos pueden ayudar hasta ahí. Eventualmente, los tejanos necesitamos trabajar todos juntos para mantener nuestras bases y nuestra economía relativa a la defensa. Como vicepresidente del Comité Senatorial de Asuntos de Veteranos y miembro del Grupo de Trabajo BRAC, estoy trabajando con mis colegas, dirigentes comunitarios, oficiales militares y miembros de nuestra delegación al Congreso, para asegurar que el norte de Texas tenga los recursos necesarios para convencer al Departamento de Defensa a mantener nuestras instalaciones militares.

Para enfrentarse a este desafío, la Legislatura de Texas promulgó legislación para demostrar el compromiso de nuestro estado con las necesidades militares y afirmar nuestro fuerte deseo de alojar las fuerzas militares de América. La Legislatura ha ordenado a la Comisión de Preparación Militar brindar asistencia a comunidades militares para ayudarlas a cubrir las necesidades militares. Los militares incluyen en su evaluación no sólo las operaciones en las bases observadas sino las condiciones de la comunidad, amenidades y otros factores no militares.

BRAC ha establecido lineamientos para ayudar a definir el valor militar de una comunidad, y el Congreso Nacional ha ordenado que estos lineamientos sean un factor principal al recomendar cierres y reorganización. Claramente, nuestra meta es crear toda ventaja que aumente nuestras posibilidades de evitar grandes cierres de bases o reducción en sus operaciones.

Para ayudar a comunidades locales a financiar proyectos de mejoras militares, la Legislatura ha creado un fondo de 250 millones de dólares a ser financiados con la venta de bonos de obligación general. Para hacer de este fondo una realidad, los votantes tendrán que aprobar la Propuesta 20 en las elecciones de enmiendas constitucionales del 13 de septiembre. Si los votantes de Texas aprueban la Propuesta 20, estaremos enviando una clara señal al Pentágono de que Texas sigue siendo el hogar preferido de los militares de nuestra nación y un socio cooperativo en cuanto a asistir a los militares a cubrir sus necesidades. El lema en Washington es hacer más con menos, y los estados que albergan bases militares deberán contribuir más. Otros estados con gran interés en mantener sus bases militares y proteger sus comunidades adyacentes ya han comenzado a financiar proyectos de mejoras locales. Texas no puede quedarse atrás; debemos aprobar la Propuesta 20.

Sin embargo, la meta no es solo limitar la pérdida de bases militares o la reducción de sus operaciones. La meta también es sacar ventaja de el hecho de que cuando el Pentágono cierra una base en un área, las unidas u operaciones militares que sobreviven necesitan un nuevo hogar. El propósito del realineamiento es consolidar unidades y operaciones militares para ahorrar dinero y aumentar la eficiencia militar. Por lo tanto, mientras que algunas bases serán eliminadas, otras bases podrían ver un aumento en su presencia y operaciones militares.

Para ponerlo de manera simple, la Propuesta 20 está diseñada para salvar empleos y proteger la economía relativa a la defensa del cierre y reorganización de operaciones existentes. Mantener y crear empleos es nuestra prioridad número uno. Por favor, vote Sí a la Propuesta 20 en las elecciones de enmiendas constitucionales del 13 de septiembre.

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