Senador Craig Estes
El Senado del Estado de Texas - Distrito 30

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2 de junio, 2003
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Novedades del Capitolio
Equilibrar el presupuesto con gastos más eficientes
por el Senador Craig Estes

Cuando la Legislatura de Texas fue convocada en enero, nos vimos enfrentados a un déficit presupuestario de 10 billones de dólares, el requisito constitucional de lograr un presupuesto balanceado, y el mandato de los votantes para que no aumentemos los impuestos. El desafío para los legisladores y el público fue cómo balancear el deseo de proveer servicios a los necesitados, limitar el tamaño del gobierno y mantener los impuestos bajos, haciendo nuestra economía más fuerte.

Desde el principio, los autoproclamados expertos en legislación empezaron a pedir nuevos y más altos impuestos, incluyendo un impuesto al ingreso personal, como solución a nuestros problemas presupuestarios. Los periódicos empezaron a promover el llamado plan 50/50, que hubiera correspondido cada dólar de gasto con un dólar de ingresos, principalmente producidos por nuevos o más altos impuestos. Algunas de estas propuestas de impuestos llegaron a la cámara del Senado y fueron rechazadas por una mayoría comprometida en equilibrar el presupuesto con una combinación de gastos más eficientes y más ingresos no provenientes de impuestos.

Aquellos que promueven nuevos y mayores impuestos arguyen que los tejanos no pagan muchos impuestos. Este es un argumento que rechazo y recuerdo a mis colegas que los trabajadores de mi distrito ya tienen su justa carga de impuestos. En algún momento tenemos que preguntarnos: ¿es el déficit presupuestario un problema de gravación o un problema de gastos?

Ciertamente nuestro sistema fiscal está necesitado de reformas para asegurar la justicia en los impuestos, pero los aumentos en la carga impositiva son una receta equivocada para una economía en dificultades. También, cuando la meta es más ingresos, hay que considerar el efecto de más impuestos en la creación de empleos y en nuestra recuperación económica. Históricamente, aumentar los impuestos tiene a veces el efecto opuesto en ingresos impositivos, porque los impuestos más altos tienden a desalentar la actividad económica.

Como no vamos a aumentar los impuestos, tuvimos que examinar los gastos y dimensión del gobierno. En la década previa, el crecimiento en el presupuesto estatal excedió en demasía el crecimiento de los ingresos familiares y la población del estado. Por cada dólar que el estado recaudó durante buenos tiempos económicos, alguien tenía un programa “vital” para invertir ese dólar. Los pedidos de restricción a la expansión del gobierno durante la fuerte economía fueron muchas veces ignorados y el gasto continuó creciendo.

A principios de la Sesión Legislativa, los líderes estatales tiraron el viejo presupuesto y empezaron el nuevo proceso presupuestario a partir de cero. Emitieron un cargo para cada agencia estatal para que no solo justificaran sus programas, sino su propia existencia. Empezando de cero, los líderes de agencias se presentaron ante los comités de asignaciones y financiación para justificar cada dólar que querían invertir. Algunas necesidades fueron financiadas en su totalidad, mientras otras se enfrentaron a necesarias reducciones, en un esfuerzo por cumplir nuestro requisito constitucional de un presupuesto balanceado.

Para minimizar las reducciones en los servicios y proteger programas esenciales, la Legislatura buscó reorganizar y reestructurar agencias gubernamentales esenciales, para maximizar el gasto y hacer que todo dólar cuente. Algunas agencias serán combinadas para agilizar la eficiencia, algunas posiciones estatales serán reducidas, y se seguirán examinando las necesidades para determinar quién necesita verdaderamente la asistencia de programas gubernamentales.

Al llegar a su fin la Sesión Regular de la Legislatura 78°, es importante recordar dónde empezamos y cuán lejos hemos llegado en nuestro esfuerzo por equilibrar el presupuesto sin aumentar los impuestos, tratando a la vez las necesidades de programas vitales. Tengo fe en que hemos cubierto el mandato que nos dio la gente y logrado un presupuesto que debería enorgullecer a los tejanos.

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