Senador Craig Estes
El Senado del Estado de Texas - Distrito 30

De difusión inmediata
29 de abril, 2003
Contacto: Lewis Simmons
Tel: (512) 463-0130

Novedades del Capitolio
La selección de jueces estatales
por el Senador Craig Estes

Abriéndose paso en este momento por el laberinto legislativo, hay un plan de selección judicial diseñado para enmendar nuestro actual proceso de selección judicial en el estado. Bajo la ley actual, los jueces estatales que presiden desde cortes de distrito locales hasta la Suprema Corte de Justicia de Texas, son electos por voto popular. Bajo el nuevo Plan de Selección Judicial, conocido oficialmente como Resolución Senatorial Conjunta 33 y Proyecto de Ley Senatorial 794, el gobernador nombraría a estos jueces con la asesoría y consentimiento del Senado de Texas. Los votantes, que ahora eligen y reeligen sus jueces, mantendrían su derecho al voto en elecciones de retención. Los jueces, nombrados por el gobernador y confirmados por el Senado, servirían términos judiciales de cuatro a seis años. Al final de cada término, los jueces serían sometidos a una elección de retención, donde los votantes decidirían si mantienen o rechazan al juez.

Como en todos los temas, hay dos puntos de vista. Los proponentes creen apasionadamente que un juez que es nombrado sería independiente y no daría la apariencia de indecencia inherente en un sistema en que los jueces deben recaudar dinero para campañas de los mismos abogados con casos en sus cortes. A los opositores les preocupa que estos jueces independientes ignoren la voluntad de la gente y la acción legislativa sobre temas presentados ante la corte. Aquellos que favorecen el nombramiento de jueces creen que la capacidad de los jueces mejoraría. Aquellos que prefieren la elección de jueces creen que esto es un insulto a los votantes que eligen los jueces.

Ambas partes presentan argumentos convincentes. Sin embargo, este debate se ha extendido demasiado tiempo, en convenciones de partidos políticos y reuniones de editoriales, y la gente todavía no ha expresado su opinión. Varias encuestas sugieren de qué lado sopla el viento, pero muy pocos candidatos han incluido en sus plataformas el nombramiento o elección de los jueces. Por lo tanto, no es evidente el mandato o voluntad de los votantes en los resultados de elecciones. Todo lo que tenemos son expertos políticos que interpretan o manipulan lo que ellos creen que quiere la gente.

El debate de hoy sobre este tema no es diferente al debate que hubo entre federalistas y anti-federalistas en la creación de nuestra república. Los líderes federalistas John Adams, James Madison y Alexander Hamilton creían firmemente en el nombramiento de jueces, mientras que los líderes anti-federalistas George Mason, Eldridge Gerry y Patrick Henry favorecían la elección de jueces. Los federalistas creían que una magistratura nombrada e independiente proveería el balance necesario en las otras dos ramas de gobierno, y ayudaría a equilibrar los intereses competitivos de la gente. Los anti-federalistas temían que una magistratura independiente se convertiría en una nueva monarquía y llevaría a la nueva república a la tiranía. Eventualmente, los federalistas ganaron el caso, y la Constitución de los Estados Unidos establece un poderoso poder ejecutivo, una Legislatura proporcionalmente representativa y una magistratura nombrada.

En mi opinión, el disponer el nombramiento de jueces o seguir sometiéndolos a elecciones en Texas no se trata de confiar o no en si la gente toma decisiones correctas. Como funcionario electo, confío totalmente en la capacidad de la gente para elegir su gobernador, legisladores y jueces. No, ésta no es una cuestión de la competencia de la gente para tomar la decisión correcta. De eso no tengo duda. Esta es una cuestión de si la gente debería tener el control directo de las tres ramas del gobierno estatal. Y ésta es una cuestión que sólo la gente debería decidir.

Ha llegado la hora de permitir a la gente de Texas decidir si desea mantener su autoridad en elecciones directas o permitirle al gobernador nombrar a los jueces con la aprobación del Senado. Confío totalmente en la capacidad de la gente para tomar una decisión en el mejor interés de Texas, y es por eso que apoyo la Resolución Senatorial Conjunta 33, que pondría esta enmienda constitucional a votación en la papeleta de noviembre. Al mismo tiempo, he votado en contra de la legislación que autoriza el nombramiento (Proyecto de Ley Senatorial 794) porque deseo que la gente de Texas exprese su opinión sobre este tema sin ninguna influencia de la Legislatura. Si la gente de Texas decide que sus jueces deben ser nombrados, la Legislatura puede promulgar la legislación en la próxima sesión.

Una cuestión de esta magnitud e importancia no debe hacerse a las apuradas, sino con una paciente y pensada deliberación, y con la opinión de los votantes. Haciendo esto, tengo confianza en que llegaremos a la mejor decisión para Texas.

arriba