Senador Craig Estes
El Senado del Estado de Texas - Distrito 30

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17 de enero de 2003
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Novedades del Capitolio
Compartamos la carga impositiva
por el Senador Craig Estes

En 1776, los colonos americanos usaron tinta y papel para disolver los lazos políticos que los unían al Imperio Británico y el Rey George III. Uno de los temas centrales que llevaron a esta disolución fue la insistencia del rey en imponer impuestos a las colonias sin darles representación en el Parlamento. De esta manera, “no a los impuestos sin representación” se convirtió en una de las bases de la liberación política de América de la dominación europea.

Hoy podríamos elevar un nuevo mantra: “igualdad en los impuestos para una igualdad en la representación”. Ese es el grito que deberían levantar los tejanos. Debido a desigualdades en el Código Federal Impositivo, los tejanos pagan estimadamente 700 millones de dólares anuales más en impuestos federales de ingresos. Pagamos más en impuestos federales de ingresos pero tenemos el mismo nivel de representación que los que pagan menos. ¿Y porqué otros pagan menos? Porque el Código Federal Impositivo penaliza a los estados que financian su gobierno sin la carga de impuestos estatales de ingresos.

El Acta de Reforma Impositiva de 1986, que intentaba simplificar y modernizar el Código Federal Impositivo, eliminó las deducciones de impuestos estatales y locales de ventas. Antes de aprobarse el Acta de Reforma Impositiva en 1986, los contribuyentes podían deducir sus impuestos estatales y locales de ingresos y de ventas. Como nueve estados incluyendo Texas no tienen impuestos estatales a los ingresos, la deducción del impuesto de venta era la mayor deducción de impuestos estatales. Después de aprobarse el Acta de Reforma Impositiva, las deducciones de impuestos estatales de ingresos y de propiedad permanecieron. Así, los contribuyentes de nueve estados sin impuestos estatales de ingresos pagan más impuestos federales de ingresos debido a la negada deducción.

Así que ¿cuál es la solución? En este momento hay una legislación bipartita ante el Congreso que intenta reincorporar la deducción del impuesto a las ventas, dando a los contribuyentes la opción de deducir sus impuestos estatales de ingreso o sus impuestos estatales de venta de los impuestos federales. Uno de los planes ante el Congreso establecería una tabla de impuestos de venta estimados, con la que los tejanos podrían calcular sus deducciones de impuestos de ventas, y salvaría a los contribuyentes de tener que guardar todos los recibos cada vez que hacen una compra.

Los que se oponen citan dos objeciones principales. Primero, el presupuesto federal no puede costear la reimplantación de esta deducción. Y segundo, sólo aquellos que hacen listado en su declaración de impuestos de ingresos se beneficiarían con el plan. A la primera objeción, mi respuesta es muy simple: los tejanos tampoco pueden costear no tener esta deducción. En cuanto al segundo argumento, les advierto a los que se oponen al plan que la mayoría de los contribuyentes pasan por el papelerío de hacer un listado en sus declaraciones, para tomar ventaja de las deducciones disponibles. Den a los tejanos las deducciones del impuesto a las ventas que se merecen justamente, y los tejanos podrían encontrar razones para hacer listado en sus declaraciones federales. No es coincidencia que Texas está por debajo del promedio en el número de hogares que hacen tal listado en sus declaraciones de impuestos federales.

A pesar de la obvia desigualdad de la situación, las razones para arreglar este mal van más allá de la filosofía de justicia impositiva, aunque creo que ésta es razón suficiente. Esta situación impositiva daña a los tejanos en término de inversiones y crecimiento laboral. De acuerdo al Informe Especial de marzo del 2002 de la Contraloría Estatal, el permitir a los tejanos guardarse 700 millones de dólares que pagan en impuestos federales de ingresos, resultaría en casi 590 millones de dólares en nuevas inversiones en Texas, y crearía casi 16.000 empleos para nuestra economía. Además, el aumento en la actividad económica creado por tal legislación agregaría casi 66,5 millones de dólares en impuestos de venta relativos a ingresos en los próximos tres años.

En términos prácticos, el reimplantar la deducción del impuesto a las ventas ahorraría al hogar promedio, si se hace una lista en el impuesto federal de ingresos, a casi 284 dólares en sus impuestos de ingresos del 2002. En efecto, bajo uno de los planes de deducciones, una familia de cuatro con un ingreso groso total ajustado de 30.000 dólares podría deducir hasta 590 dólares de sus impuestos federales de ingresos, mientras que una madre sola con dos hijos y un ingreso ajustado de 20.000 dólares podría deducir hasta 446 dólares.

Todos aquellos que buscan comodidad y protecciones deberían compartir la carga del gobierno, y los tejanos estamos dispuestos a pagar nuestra justa parte de la carga del gobierno federal. Sin embargo, ya no estamos dispuestos a pagar más que lo justo. Es por eso que me uno a la contralora estatal en su pedido de que el Congreso rectifique esta situación, y he introducido la Resolución Senatorial 1 en el Senado de Texas para pedir al Congreso Nacional que reimplante la deducción de impuestos de venta estatales y locales al Código Federal Impositivo y nos acerque más a la justicia fiscal.


NOTA: El comunicado de prensa previo es consecuente al comunicado de prensa del 10 de enero del Senador Estes, anunciando la introducción de la Resolución Senatorial Concurrente 1, para consideración de la Legislatura 78° de Texas.

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