DECLARACION
del Senador Estatal Rodney Ellis

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Octubre 9, 2012
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Declaración del Senador Ellis sobre audiencia de Corte Suprema en Fisher versus Universidad de Texas

Austin, Texas – El Senador Estatal Rodney Ellis (D-Houston) hizo la siguiente declaración en vista del próximo argumento oral de la Corte Suprema de EE.UU. en el juicio Fisher versus Universidad de Texas (UT):

“Esta semana, la Corte Suprema de EE.UU. comienza a debatir lo que podría alterar fundamentalmente el futuro de la educación superior en Texas y, potencialmente, la manera general de accionar en Estados Unidos. Puede parecer exagerado pero ante la decisión de la corte de reconsiderar la legalidad de ‘acción afirmativa’, y con la nueva mayoría altamente conservadora, muchos de nosotros tememos que las leyes que garantizan la igualdad de oportunidades podrían tirarse por la borda.

El que la corte haya decidido considerar el tema a menos de una década de haber tomado ya una decisión es causa de preocupación. Ciertamente hay precedentes de que la corte reconsidere un tema tan pronto, pero no deja de ser raro y preocupante.

Como muchos hoy aquí, he firmado el documento amicus brief en defensa del programa de admisiones de la Universidad de Texas porque es imperativo que continuemos luchando para asegurar el acceso y oportunidades en la educación superior. Es importante hacer oír su voz en temas importantes como éste, reunir las tropas y demostrar que este tema no es un frío y estéril debate legal en pasillos vacíos, sino que tiene un efecto real en la vida de mucha gente y el futuro de nuestro estado.

La revocación tendría un efecto devastador, y el que dice lo contrario simplemente no dice la verdad. Ya tenemos un ejemplo. A mitad de la década del noventa, la decisión en el juicio Hopwood prohibió la consideración de raza en las decisiones de admisión universitaria en Texas, y la diversidad en nuestras universidades se fue a pique. La clase de primer año 1997-98 en la Universidad de Texas en Austin vio que la admisión de afroamericanos cayó un 28 por ciento. De los 500 estudiantes inscriptos en la Facultad de Abogacía de UT ese año, solo cuatro eran negros y 25 hispanos. En general, la inscripción de afroamericanos en toda facultad pública de abogacía decayó casi el 25 por ciento entre 1996 y 1997, y el porcentaje de afroamericanos de primer año en Abogacía de UT ¡fue menor que cuando fue desagregada en 1946! Si la Corte Suprema revierte las normas de admisión en UT, veremos universidades que no reflejan el estado diverso que es Texas. Texas es aún más diversa hoy que a mediados de los noventas. Ahora somos un estado con mayoría de minorías, así que todo lo que esencialmente permite una disparidad extendida tendrá aún más impacto negativo en las comunidades de color.

Temo que una sentencia negativa podría tener un efecto extendido más allá de la educación superior, revirtiendo el progreso en numerosos frentes. Mi preocupación es que la corte pueda regir ampliamente y prohibir todo uso de acción afirmativa, alterando fundamentalmente cómo se conducen las cosas en Estados Unidos. Dada la farsa de la decisión Citizens United –que revirtió un siglo de leyes de financiamiento a campañas y permitió que aquellos con los bolsillos más llenos tengan el mayor impacto en nuestras elecciones—yo temo lo peor.

Siempre que el debate se dedica a la raza, casi todos coinciden que sigue existiendo racismo en América, pero solo en lo abstracto, no en términos específicos y reales. Eso es una tontería. La triste verdad es que el efecto de la raza continúa siendo un factor importante en el éxito o fracaso de una persona en esta nación. No es el factor, pero sigue siendo un factor importante.

Por ejemplo, los afroamericanos son menos del 12 por ciento de la población de Texas pero más del 35 por ciento de la población en prisión y casi el 40 por ciento de aquellos sentenciados a muerte. La inscripción en algunas de nuestras mayores universidades sigue altamente segregada. Los afroamericanos son un 4.7 por ciento de los estudiantes inscriptos en UT, y solo 2.9 por ciento de los de A&M.

La raza y la pobreza están tristemente entrelazadas. En Texas, el índice de pobreza es de casi el 20 por ciento, pero un 35 por ciento es afroamericano, comparado con solo un 13 por ciento de anglos. Aunque el problema es especialmente maligno en el ‘Sur Profundo’, la relación raza y pobreza continúa siendo un tema importante en todo el país. Por ejemplo, el índice de pobreza de afroamericanos en Michigan excede el de los habitantes de Texas, Florida, Louisiana y Alabama. New York tiene un índice de pobreza afroamericana un poco mayor que el de Carolina del Sur.

El tema de la raza sigue relacionado a la disponibilidad de oportunidades en Texas y el país entero. Tiene un papel importante en nuestra sociedad, y no podemos pretender que el legítimo progreso logrado en las décadas pasadas significa que se ha logrado la igualdad de oportunidades y no se necesita tomar otras acciones.

Yo ruego que la Corte Suprema reconozca la sabiduría de su previa decisión, porque no podemos darnos el lujo de atrasar el reloj de medio siglo de progreso”.

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