COMUNICADO DE PRENSA
del despacho del Senador Estatal Rodney Ellis

De difusión inmediata
4 de marzo, 2005
Contacto: Brandon Dudley
(512) 463-0113

Ellis y Lucio piden designación de emergencia para legislación que prohíbe la ejecución de menores, e instituye la cadena perpetua sin libertad condicional
Tal designación significaría la rápida aprobación de medidas SB 226 y SB 60

AUSTIN – El Senador Rodney Ellis (D-Houston) y el Senador Eddie Lucio Jr. (D-Brownsville) pidieron hoy al Gobernador Perry designar como ‘de emergencia’ a dos medidas. La SB 226 prohibiría la ejecución de delincuentes juveniles, y la SB 60 crearía una opción de “perpetua sin posibilidad de libertad” para uso de los jurados de Texas en casos capitales. La designación de emergencia permite a la Legislatura de Texas considerar estas medidas de manera urgente.

“Hasta esta semana, América estaba sola en la ejecución de menores, y Texas estaba al frente de la fila”, dijo Ellis. “Como el estado más afectado por la decisión de la Corte Suprema, creo que Texas no puede mantenerse pasiva en su reacción. Debemos tomar un paso positivo y proactivo, y aprobar legislación convirtiendo esta decisión en la ley de Texas. La aprobación inmediata de esta legislación demostraría que Texas intenta cumplir con la ley. Es la ley de Estados Unidos y, simplemente, es hacer lo correcto”.

Esta semana, la Corte decidió en el juicio Roper versus Simmons que sentenciar a menores a pena de muerte es un castigo cruel e inusual, y en violación de la Octava Enmienda. La SB 226 pondría a Texas en cumplimiento con la decisión de la Corte, prohibiendo la imposición de la pena de muerte a todo individuo menor de 18 años al momento del crimen. El Senador Ellis ha abogado por largo tiempo por esta reforma judicial, presentando la SB 218 en el 2003.

“El fallo de la Corte también trae a luz uno de los mayores defectos en nuestro sistema de penas judiciales: la falta de una opción de perpetua sin posibilidad de libertad en Texas”, dijo Lucio. “Básicamente, los jurados en Texas solo tendrán ahora una opción cuando sentencian a un menor por un crimen capital: cadena perpetua con posibilidad de libertad en el futuro. Como está ahora la ley, esto significa que los jóvenes que cometen crímenes horribles podrán un día caminar otra vez en libertad”.

“La SB 60 no amengua mi apoyo a la pena de muerte, pero, como prueba esta decisión, ni la pena de muerte ni la cadena perpetua con posibilidad de libertad dan seguridad a las familias de las víctimas –solo la cadena perpetua sin posibilidad de libertad garantizaría que un criminal permanecerá tras las rejas. Otros 46 estados dan esta opción a jurados, y así deberían hacer los tejanos. Tengo una fe total en los jurados de Texas, y creo que deberíamos darle mayores opciones al decidir el más severo de los castigos”, agregó Lucio.

Texas ha sido el estado líder cuando se trata de sentenciar –y ejecutar—la pena de muerte a delincuentes juveniles. Desde que fue reinstituida la pena de muerte en 1976, Texas ha tenido 13 de las 22 ejecuciones a menores, casi el 60% de tales ejecuciones en América. Hoy hay 29 prisioneros esperando la muerte en Texas por crímenes que cometieron cuando eran menores. Según la organización Amnistía Internacional, China, la República Democrática del Congo, Irán, Nigeria, Pakistán, Arabia Saudita y los Estados Unidos son los únicos países del mundo que condenan a muerte a menores desde 1990, aunque todos ellos han abolido la pena capital para menores o desaprobado públicamente su práctica.

“Yo apoyo la pena de muerte, pero creo que deberíamos implementarla de manera un poco más justa, un poco menos indiscriminada”, dijo Ellis. “Para aquellos que no están de acuerdo, nadie está hablando de no hacer responsables de sus acciones a los delincuentes juveniles. Para los peores criminales, decimos que deberíamos encerrarlos y tirar la llave, pero deberíamos reservar la máxima pena para los adultos. Es más humano, más consistente y, ahora, es la ley del país”.

En cuanto a la SB 60 y la decisión judicial, Lucio señaló: “Hoy es hora, más que nunca, de aprobar esta importante obra legislativa. Hoy, más que nunca, la seguridad de los ciudadanos de este estado lo demanda. No tenemos otra opción. ¿Vamos a permitir que las personas que los jurados de Texas sentenciaron previamente a la pena de muerte sean elegibles para obtener la libertad un día, o vamos a encerrar a esas personas y mantenerlas lejos de nuestra comunidad para siempre?”

arriba