COMUNICADO DE PRENSA
del despacho del Senador Estatal Rodney Ellis

De difusión inmediata
7 de junio de 2001
Contacto: Jeremy Warren
(512) 463-8393

Es hora de liderazgo en el salvaje y lejano oeste
por el Senador Estatal de Texas Rodney Ellis

Los tejanos están orgullosos de nuestra reputación de severidad con el crimen. Tenemos una de las cámaras de ejecución más ocupadas de la Tierra y unas de las leyes criminales más estrictas en la nación. Pero el ser severo no significa que haya que ser sanguinario. Promulgando la prohibición de ejecución a retrasados mentales, Texas tiene la gran oportunidad de probar que se puede tener una justicia compasiva, aún en el salvaje y lejano oeste.

La legislación, ahora en el escritorio del Gobernador Rick Perry, es un compromiso basado en el proyecto de ley vanguardia del gobernador de Florida Jeb Bush. La medida en Texas fue aprobada por la demócrata Cámara de Representantes y el republicano Senado con un gran apoyo bipartito. El Proyecto de Ley 236 de la Cámara de Representantes dispone la participación de jurado y juez en la determinación de retraso mental posterior al juicio y previo al veredicto. Si el jurado o juez determina que el culpable es retrasado mental, la cadena perpetua es la máxima pena a la que éste se enfrentará. Es un plan serio y moralmente responsable, apoyado por la gran mayoría de los tejanos. Yo espero y rezo para que el Gobernador Perry firme esta importante obra legislativa. Temo que no lo haga.

El encontrar una base común en este tema tan difícil y emocional no fue fácil. Cuando necesitamos encontrar un compromiso, observamos el plan de Jeb Bush por varias razones. Primeramente, porque Florida es un estado sureño grande con una tradición severa contra el crimen. También es un estado con un gran récord de ejecuciones, sólo después de Texas y Virginia en el número de ejecuciones. También elegimos Florida porque hay un Bush en la mansión del gobernador. No creo que nadie pueda pensar que Jeb Bush es blando con el crimen. En realidad, aún la Asociación de Abogados Fiscales de Florida apoyó la legislación. Dijeron que el Plan Bush es “una red de seguridad al final del camino, que asegurará que no ejecutemos a retrasados mentales”.

Hay gente que está diciendo que esta medida es simplemente un intento de prohibir la pena de muerte. Permítanme ser totalmente claro: de ninguna manera es ésta una vía para prohibir la pena de muerte. Yo apoyo la pena de muerte y lo he hecho a lo largo de mi carrera en servicio público. Sólo hay un puñado de gente en este estado que ha votado por leyes de pena de muerte, ha sido autor de medidas sobre la pena de muerte y ha ejecutado la pena de muerte, y yo soy uno de esos pocos. Como gobernador actuante, he presidido tres ejecuciones y una suspensión. No creo tener que probar mis credenciales ante nadie.

Este no es un tema discutido en academia, es un tema escuchado en salas de juicios –y en pasillos de la muerte—en todo el país. Desde que la pena de muerte fue reinstaurada en 1976, 35 reos con retraso mental han sido ejecutados a nivel nacional. Otra vez, Texas marcha a la cabeza, habiendo ejecutado seis retrasados mentales. Esto hace que Texas sea considerada alrededor del mundo como barbárica y actuando por venganza, no justicia.

El Gobernador Perry y algunos opositores han dicho que deberíamos esperar a la Corte Suprema, pero los tejanos quieren que actuemos ahora. Según una encuesta reciente del Houston Chronicle, la mayoría de los tejanos (68%) apoyan la pena de muerte, pero sólo unos pocos (19%) apoyan el ejecutar a retrasados mentales. Yo no veo razón en escondernos tras la toga de la Corte Suprema cuando Texas podría unirse a los otros 14 estados –incluyendo estados sureños como Arkansas, Arizona, Georgia, Kentucky, New México, Tennessee y, muy pronto, Florida y Missouri—en prohibir la ejecución de retrasados mentales. Es hora de que Texas muestre liderazgo ahora, en vez de esperar a que la Corte Suprema nos ordene que hagamos lo correcto.

En los pasados años, la mira ha estado sobre el sistema de justicia criminal de Texas y, confrontados a esto, a la mayoría de nosotros no nos gustó lo que vimos. Esa atmósfera, empero, empujó a Texas a buscar un cambio y hemos hecho un progreso significativo. Hemos aprobado una ley que permite a prisioneros el acceso a exámenes de ADN, aprobamos una ley para aumentar la compensación a los prisioneros por error, hicimos ilegal el perfilado racial hecho por la policía, reformamos el sistema de defensa a indigentes, y finalmente aprobamos el Acta James Byrd Jr. contra Crímenes motivados por Odio. Hemos dado varios pasos en el largo camino hacia la justicia. Si el Gobernador Perry veta la legislación que prohíbe la ejecución de retrasados mentales, habremos dado un gran paso atrás.

(Rodney Ellis es senador estatal por Houston, Texas, y sirve como presidente del Comité Senatorial de Finanzas. En 1999 y 2000, Ellis sirvió como gobernador de Texas por 50 días y presidió sobre tres ejecuciones)

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