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Septiembre 5, 2012
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Texas debe reformar la asistencia pública

En una recesión económica, crece la demanda de asistencia pública. Los gobiernos locales y estatales enfrentan un aumento de inscriptos en programas que ayudan a personas de bajos recursos.

La misión del programa TANF (Asistencia Temporal a Familias Necesitadas), conocido comunmente [en inglés] como welfare, es brindar una asistencia económica temporal a tejanos de bajos ingresos para alimentos, vivienda y otras necesidades básicas. Al haber más tejanos que cumplen los requisitos para la asistencia pública, los legisladores deben examinar cada dólar que gastamos, y liberar fondos para aquellos que realmente lo necesitan. Y debemos asegurar que los que reciben fondos públicos ejerzan responsabilidad personal.

La próxima sesión legislativa se reúne en enero, y una de mis metas es reformar este programa para asegurar que cumplimos nuestra responsabilidad de poner a los beneficiarios en camino al autosostenimiento. Eso significa asegurar que estén buscando trabajo o participando en programas de entrenamiento laboral.

El gobierno federal permite eximir el requisito laboral de TANF si el beneficiario está a cargo de un miembro familiar discapacitado o un niño menor de 1 año, o si el beneficiario es un niño. Texas permite actualmente más exenciones que las tres federales, y es posible que en la próxima sesion las reduzcamos.

Tambien debemos promulgar reformas a la asistencia pública que aseguren que las personas que reciben beneficios estatales no consuman drogas. Varios estados han considerado legislación requiriendo un examen de drogas para los beneficiarios de TANF, usando un proceso que determina si están en riesgo de consumir drogas. También podríamos reforzar los requisitos de revisión para personas cuyos beneficios son restituídos después de una condena por drogas.

El programa TANF fue diseñado para brindar asistencia temporal a familias que necesitan ayuda. Nuestros limitados dólares de impuestos no deberían ser usados para mantener hábitos insalubres o ilegales. Debemos evaluar las medidas de diez estados que han aprobado leyes prohibiendo el uso de beneficios en efectivo para alcohol, juego, tabaco u otros usos ilegales.

Hay alrededor de 115,000 tejanos inscriptos en TANF a un costo de más de $8 millones mensuales. Con el fin de proteger esos dólares impositivos, la reforma a la asistencia pública debería ser una prioridad en la próxima legislatura.

Yo reconozco la necesidad de ayudar a familias necesitadas en tiempos duros. Y los contribuyentes que financian los servicios de asistencia merecen saber que sus dólares son invertidos donde realmente se necesitan.

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