Senadora Jane Nelson
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ARTICULO DE OPINION
DE DIFUSION INMEDIATA

3 de agosto, 2004
Contacto: Dave Nelson
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CPS debería ser una poderosa última línea de defensa

¿Cómo pudo ocurrir? Como madre, como legisladora, me he hecho esta pregunta una y otra vez desde que me enteré de la trágica muerte de Davontae Williams.

Se han hecho acusaciones en muchas direcciones, pero es importante recordar que la culpa de su muerte reside en los hombros de los dos individuos encarcelados por este acto.

La negligencia y abuso que causó la muerte de este niño de 9 años de Arlington es imperdonable. Yo espero que los individuos responsables sean procesados con toda la fuerza de la ley.

Pero no podemos dejar que esta tragedia pase al olvido sin cuestionarnos honestamente sobre cómo un sistema establecido para proteger a Davontae Williams le falló de tal manera.

Durante sus apenas 9 años en este mundo, agentes de los Servicios de Protección Infantil (CPS) investigaron su hogar en seis ocasiones. Hubieron seis oportunidades de hacer justicia. Pero en esas seis veces, la soga de rescate se le escapó de las manos a Davontae Williams.

Muchos están pidiendo aumentar inmediatamente la cantidad de trabajadores sociales empleados por CPS, nuestra agencia estatal encargada de la protección de los niños.

Durante la pasada sesión legislativa, aumentamos el presupuesto de CPS en $7.900.000, a pesar de los enormes obstáculos presupuestarios, permitiendo a la agencia emplear 178 trabajadores sociales nuevos. Aún con esa suma de trabajadores, éstos tienen todavía demasiados casos. Necesitamos más trabajadores sociales, pero también necesitamos un cambio en el sistema.

Todo trabajador social tiene un cuaderno usado para recabar información en una investigación –una serie de preguntas para asegurar que se recoge toda la evidencia posible. Este cuaderno no necesita ser más grande, pero necesita ser revisado.

Deben incorporarse las lecciones aprendidas en el caso Davontae Williams, especialmente el tema de los que se esconden de CPS. Este caso permaneció en la carpeta de “destino desconocido” durante dos años, cuando un chequeo en la base de datos del estado hubiera mostrado el lugar donde la madre estaba recibiendo el cheque de asistencia pública. Está claro que necesitamos ordenar se haga un trabajo más profundo para localizar a individuos investigados por CPS que cambian de domicilio sin avisar. Debería haber multas para esos individuos que no avisan a CPS de su mudanza.

¿Y las escuelas? Como ex maestra, me preocupa que no haya un efectivo sistema en funcionamiento para dar seguimiento a estudiantes que desaparecen del sistema escolar. Los padres tienen derecho a elegir dónde se educa a sus hijos, pero CPS necesita ser notificado cuando los niños bajo investigación son sacados de la escuela.

Debería usarse la tecnología moderna en mayor grado, dando a los trabajadores sociales instrumentos adicionales necesarios para dar seguimiento y proteger a los niños que se le han asignado.

En general, nuestros trabajadores sociales de CPS tienen muy buena educación. Hoy todos tienen por lo menos un título universitario de cuatro años, y muchos tienen maestría.

He escuchado sus historias, y algunas de las cosas que han visto en las trincheras le partiría el corazón a cualquiera. Puedo afirmar con seguridad que los tejanos deberían estar agradecidos de tener tantos individuos compasivos, dedicados e inteligentes luchando en estas trincheras.

Pero CPS no debería ser la primer línea de defensa. Debería ser la última.

Desafortunadamente, vivimos en tiempos de gran riesgo para nuestros ciudadanos más vulnerables: los niños. Así que es de interés de toda persona decente el cuidar a los niños –y no solo a los de uno.

Generalmente, hay por lo menos un adulto en la vida de todo niño que tiene la compasión y coraje para intervenir si el niño está siendo maltratado o herido. Si yo pudiera aprobar una ley para prevenir otra tragedia como ésta sería una que requiera que todo niño de Texas tenga una persona interesada en su bienestar y seguridad, educación y futuro.

Y en el caso de Davontae Williams, debemos cambiar la pregunta: “¿cómo pudo ocurrir?” por: “¿qué hacemos para que esto no vuelva a ocurrir?”

La Senadora Nelson (R-Lewisville) es presidenta del Comité Senatorial de Salud y Servicios Sociales, el que está examinando la actual revisión estatal de los Servicios de Protección Infantil. Ella representa al Distrito Senatorial 12, el que incluye partes de los Condados Tarrant y Denton.

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